Crónicas Absurdas: “El Prado”
por Pablo Zárate
Sentado en un prado hipotecado, cenando lo que alguna vez fue un ternero aspirando a ser vaca… me encuentro observando al mundo, a la vida y a mi mismo.
Sin entender porqué es importante llamarse Ernesto o porqué las ilógicas leyes del mercado dirigen el mundo, estoy totalmente en paz… todo me importa nada.
Como un artista que amanece solo para esperar la noche, tengo deseos de plasmar en bronce un “Placer” momentáneo y un “Dolor” que dure para siempre; forjar en ese divino y noble material — a mi imagen y semejanza — las ideas mas extrañas que solo una mente como la mía se atrevería a razonar.
Porque la razón lo es todo, solo eso y nada más.
Era de noche y estaba solo, mi mente y mis fantasmas: mi única compañía… a grito desesperado alcé mi pluma, para que su tinta desangrara mis crónicas absurdas.

La palabra de ustedes
Esto es algo limado.