2008 , Mar. . 11 . Publicado por Pablo a las 08:22 pm
Ellas: ¡Sr. Pablo! ¡Sr. Pablo!
Yo: Si?
Ellas: Tenemos una pregunta. Si la condición humana es trágica y la tragedia una motivación recurrente para el Artista. ¿Qué sucede con aquellas personas que no sienten la necesidad del ejercicio artístico?
Yo: Es simple. Cometen crímenes.
2008 , Feb. . 11 . Publicado por Pablo a las 11:17 pm
La figura del conductor de automóviles es realmente vil. Son pocas las criaturas que se acercan a su mala actitud hacia la vida.
Manejar un auto es, tal vez, una de las tareas modernas con más eco1 hoy en día. Un eco que nace por culpa de aquellos irresponsables que no conducen como debieran. Porque como dicen por ahí, saber manejar no es lo mismo que saber conducir.
Después de cada cena – y justo antes del postre –, Zenón Santilán tenía por costumbre hablar de los conductores y de las anécdotas que vivió junto a ellos.
De aquellas charlas, salieron muchas de las condiciones por la cual un conductor es reconocido.
Transcribiré las más interesantes:
El romántico de mercedes, Günther Smith, reflexionó mucho sobre el tema en su libro “Como ser conductor y buena persona sin morir en el intento“.
Decía Günther:
– Intenté escribir este libro a modo de ensayo, en donde se dictaminen pautas para no caer en la desgracia de ser un conductor mal humorado. Pero lamentablemente no tuve éxito.
El ensayo terminó siendo una novela cuyo personaje principal muere por culpa de la impotencia que significa vivir en la contradicción. –
Sebastian Moon fue la única persona que compró ese libro. No lo entendió.
2008 , Ene. . 29 . Publicado por Pablo a las 09:26 pm
He regresado de mis vacaciones con la grata noticia de que mi web, PabloZárate.com, ha sido mencionada en la Galería de sitios web CSSMania.com
Esta es la segunda vez que aparezco dentro de este directorio, el cual está formado por trabajos de diseñadores web de todo el mundo.
Entrando acá tienen más información y una especie de sistema de votación. No se bien para que se está votando, pero si les sobra un click, con gusto se los acepto.
2007 , Dic. . 25 . Publicado por Pablo a las 11:21 pm
El amigo Arquímedes, como muchos de Uds. sabrán, nació en Siracusa allá por el año 287 A.C.; por aquel entonces aquellas tierras formaban parte de la Magna Grecia.
Arquímedes estuvo ligado con las ciencias desde pequeño, cuentan los cronistas que solía escuchar mucho a su padre quien era un astrónomo muy respetado1. Sin ir más lejos, fue su padre quien logró hacerlo estudiar en Alejandría, donde permaneció por mucho tiempo nutriéndose de saberes antes de regresar a su Siracusa natal.
Para el mundo de las ciencias y de las matemáticas, Arquímedes marca un antes y un después porque fue el primero en aplicar aquellos conocimientos a los hechos y problemas de la vida diaria.
Para que nos demos una idea, todos los matemáticos griegos anteriores a él (Thales, Pitágoras, etc.) concebían las matemáticas como una entidad abstracta que carecía de aplicaciones prácticas2. Antes de Arquímedes, los axiomas aritméticos, es decir los enunciados de carácter general, eran para aquellos pensadores tan evidentes que no necesitaban demostración alguna.
Abro un paréntesis porque es importante entender una cosa sobre los pensadores griegos.
Ellos dividían el pensamiento de la acción, es decir, todo aquello que se hacía con las manos era en cierta medida despreciable; por este simple motivo, la técnica no progresó del mismo modo que las ideas.Esta es una de las explicaciones más simples por la cual la tecnología como hoy la entendemos se asomó tan tarde en la historia.
Si los griegos hubiesen puesto la misma dedicación sobre las aplicaciones concretas como lo hacían sobre los pensamientos abstractos, el presente sería otro… tal vez mucho más parecido al futuro que nos prometían algunas películas de ciencia ficción de la era dorada de Hollywood.
A través de elaborados cálculos Arquímedes pensó y creó muchísimos aparatos, algunos de ellos bélicos y otros no tanto. Por alguna extraña razón nunca se atrevió a dejar pruebas escritas de sus invenciones, cuentan que solía quemar todos sus registros una vez terminada la fabricación de alguna de sus ideas.
La única salvedad de la que estoy al tanto, fue la descripción de un dispositivo capaz de imitar los movimientos celestes del sol, la luna y los planetas.
Uno de los primeros hallazgos de Arquímedes, fue la teoría que explica la mecánica básica de la palanca. Si bien era cierto – decía Arquímedes – que un individuo disponía de una cantidad restringida de fuerza, la distancia carecía de fronteras y bastaba con fabricar una palanca lo suficientemente larga tirar hacia abajo el brazo mayor para que del lado más corto pudiera levantarse cualquier peso.
Conforme a este principio, la distancia se convierte en fuerza.
Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo – Arquímedes.
Su descubrimiento más famoso trae consigo una anécdota interesante.
Resulta que el rey Hierón le dio una suma importante de oro a un orfebre para que este le hiciera una corona. Al tiempo de entregársela, el rey tuvo una extraña sospecha porque pensaba que el orfebre podía haberse guardado parte del oro que le había entregado y haberlo sustituido por plata o cobre.
Intrigado, entonces, el rey encargó a Arquímedes a averiguar si la corona era de oro puro pero sin estropearla. Hierón le puso la condición de que no destruyera la corona en el intento de averiguar de qué material estaba fabricada. Un piola bárbaro…
Arquímedes, ante la imposibilidad de romper o siquiera partir un pedazo de la corona para poder averiguar con que material estaba realmente construido, entró en un estado de estrés significativo.
Le dio vueltas al asunto sin poder llegar a una solución. El matemático sabía que el cobre y la plata son más livianos que el oro, por lo tanto, si el orfebre hubiese añadido cualquiera de esos metales, la corona ocuparía un espacio mayor que el de un peso equivalente en oro.
Conociendo el espacio ocupado por la corona, es decir, su volumen; Arquímedes podía darle una respuesta al rey.
El problema, sin embargo, era que él no sabía cómo averiguar el volumen de un objeto sin transformarlo en una masa compacta.
Hasta que un día, mientras disfrutaba de un baño en un espacio público3, Arquímedes advirtió que cada vez que entraba una nueva persona al piletón, parte del agua se derramaba por el borde. Gracias a esto pudo intuir que el volumen de agua desplazada tenía que ser igual al volumen del cuerpo sumergido.
Estaba tan eufórico por su descubrimiento que salió desnudo del baño y corrió hasta su casa gritando “¡Eureka! ¡eureka!”4.
Ya en su casa, llenó de agua un recipiente, metió allí la corona y luego midió el volumen del agua desplazada.
Después repitió el mismo experimento pero con un peso igual de oro puro y entendió que el volumen desplazado de agua era menor. Esto quiere decir que el oro de la corona había sido mezclado con un metal más ligero, lo cual le daba un volumen mayor, y hacía que la cantidad de agua que rebalsara fuera también mayor.
El rey ordenó la ejecución del orfebre.
En el año 218 A.C. Cártago y Roma se declararon en guerra. Aníbal invadió Italia y todo indicaba que iba a destruir Roma.
Si bien Siracusa se mantuvo neutral, al morir Hierón, los soldados cayeron rápidamente a la ciudad.
Arquímedes, ya anciano, se encontraba resolviendo un problema matemático mediante gráficos que hizo en el suelo cuando de la nada un soldado le ordenó que se rindiera.
El matemático no le prestó mucha atención y le dijo que vaya a molestar a otro.
La espada del soldado puso fin a la vida de Arquímedes de Siracusa.
Pues bien, a diferencia de lo que la mayoría cree, no existen muchas canciones que hablen sobre el protagonista de esta historia. Originalmente me hubiese gustado poner la canción de Les Luthiers, “El calypso de Arquímedes”, pero no la encontré en youtube.
Por lo tanto – y fuera de programa – les traigo otra canción que poco tiene que ver con la obra de Arquímedes, pero que mucho tiene que ver con la matemática.
Con Uds., el teorema de Thales, explicado con gráficos y acompañado por el talento inigualable de Les Luthiers.
2007 , Dic. . 7 . Publicado por Pablo a las 10:58 pm
Hace unos meses había comentado que tanto este blog como mi web personal habían resultado finalistas para los premios Arroba de Oro.
Lamentablemente “Te cuento una historia?” no llegó a la etapa definitiva, pero mi portfolio sí.
Fue realmente una sorpresa grata.
DDAC.com.ar terminó siendo nominada a no 1, no 2, sino 3 categorías: Sitio pesonal, Mejor Portada y Máximo sitio ganador1.
Terminé ganando 2 de las 3 nominaciones y aún no lo puedo creer. No esperaba semejante resultado.
Creo que es imposible estar más contento. Se siente bien ser reconocido por el trabajo que a uno le gusta hacer.
Es una gran ayuda al eje motivador que requiere toda profesión, hobby o actividad.
Asique… sólo para compartir y dejar registrado en algún lugar este hecho, voy a poner links a las notas sobre el evento y las fotos.
Gracias a todos aquellos que votaron y me felicitaron aquí, allá y en todos lados.
2007 , Nov. . 30 . Publicado por Pablo a las 12:15 am
Siempre hubo costumbres bien marcadas sobre el cuidado superficial de las personas.
Según cronistas amantes de las historias que poco tienen que ver con las políticas o los cambios revolucionarios, la belleza y el aseo personal han sido mañosos desde mucho antes de que existieran palabras que las denominaran.
Tratados sobre el buen gusto, la belleza y el cómo lavarse han sido temas antiquísimos entre las sociedades. Incluso hay libros que hablan del tema y que datan desde épocas tan lejanas como la edad clásica o la edad media.
Entre todos los descubrimientos arqueológicos conocidos hoy en día, se pueden encontrar recetas para cosméticos, instrumentos de belleza e incluso libros y textos con consejos sobre estos menesteres.
Las prostitutas griegas, por ejemplo, se cubrían sus rostros con miel para así mantenerlo sanos, frescos y dulces.
Sin ir mas lejos, en otro punto clásico de la historia, todos nosotros conocemos la afición de Cleopatra por sus baños en leche de burra para mantener su piel en perfecto estado.
En el Siglo XVII las mujeres de Francia tenían un gusto obsesivo por mantener su tez tan blanca como les fuera posible. Lo cual es curioso, dado que en esos tiempos la moda en el resto de Europa era el uso excesivo de colores, sobre todo en las mejillas.
Según dicen, para lograr este efecto blanco Ala, las francesitas usaban todo tipo de combinaciones extrañas a base de pepino, azufre, tiza y cal. Las consecuencias eran terribles.
Cuentan que La Duquesa Laurie Maummet, como muchas otras mujeres nobles, se ponía esa mezcla en la cara para ir a las fiestas cortesanas y luego parece que tenía que desaparecer de la vista pública durante largas temporadas para recomponer su rostro de las quemaduras y la sequedad.
O sea que por una noche de buen aspecto, tenían que pasarse varios meses escondidas recomponiendo los desastres que esa mezcla provocaba en la piel.
Desde luego existían blanqueadores menos fuertes e incluso menos nocivos. Uno de los más famosos poseía tratamientos muy cercanos a los brebajes mágicos o conjuros de viejos alquimistas.
La receta de este producto consistía en poner dentro de un frasco de vidrio una mezcla hecha con:
Luego, para que su resultado sea eficaz, debían dejar descansar el frasco durante un mes completo bajo el sol de verano. Solo así daría los resultados deseados.
Otro dato curioso sobre lo que les era bello a las francesas eran los lunares artificiales.
Las mujeres acostumbraban a comprarlos y ubicarlos en cierta región de su cara. Incluso se dice que había un mensaje oculto según la posición en donde se ubicara el lunar2.
La muchacha que se ponía el lunar debajo del ojo izquierdo, estaba comprometida. En cambio la que se lo ponía sobre el lado derecho, buscaba novio y las casadas, por lo general, en el mentón.
Las confusiones llegaban cuando, por esas casualidades, las minas llevaban más de dos o tres sobre su rostro.
El gusto por los falsos lunares fue tal, que las mujeres acostumbraron a dibujárselos. Se ponían 7 u 8 en toda la superficie de la cara.
Este excesivo gusto por los puntitos disgustó mucho al orador francés Jean Baptiste Massillon, quien en uno de sus sermones en contra de estas costumbres estéticas dijo:
– Lo único que falta es que se pongan lunares en la pechuga –
No pasó mucho tiempo para que las damas de la alta sociedad hicieran caso a la sugerencia que el predicador escondía en su crítica.
Se lo llamó el lunar de Massillon.
Los hombres tampoco se quedaron atrás. También existían productos igual de pintorescos que los blanqueadores de piel, como elíxires para la caída del cabello o pociones a base de cáscaras de huevo, vinagre y excremento de gato para la depilación definitiva en ciertas zonas poco gentiles.
Fue Luis XIII, hijo de Enrique IV, el que estableció la moda de la peluca para hombres. Resulta que se había quedado pelado siendo muy joven y se puso una de esas pelucas blancas tan conocidas.
Esta moda duró hasta poco después de la revolución francesa.
En otro orden de cosas, uno de los secretos más divertidos que tenían los franceses para aromatizar un salón antes de alguna fiesta o gala, consistía en llenarle la boca a alguna criada con algún perfume para que luego ellas, con una técnica muy especial, logren esparcir de manera democrática el aroma por todo el lugar.
No pasaron muchos años hasta que los franceses descubrieran el vaporizador.
Finalizando – y fuera de programa – he buscado por los mares del ciberespacio una corta canción dedicada en contra de la decrepitud que otorga el paso del tiempo o que por lo menos hable de las costumbres cosméticas en la Francia del Siglo XVII.
Y cuando uno habla del paso del tiempo y de las caras blancas, solo un artista está a la altura de las circustancias.
Sin más preámbulos, aquí está el delgado Duque Blanco interpretando un tema dedicado a los lunares de las damas parisinas y el martirio perfumado de las criadas de los palacios. “Life on Mars?” por David Bowie.
2007 , Oct. . 27 . Publicado por Pablo a las 05:01 pm
Con agrado y mucha sorpresa me he enterado que este blog y mi Portfolio Online han quedado como finalistas en la preselección de los premios Arroba de oro.
Cada uno en su respectiva categoria (Blogs y Personal).
Aprovechando que estamos en tiempos de elecciones, les pido que hagan click en el banner de abajo y hagan campaña por alguno de mis dos sitios.
No prometo trabajo, que baje la inflación o que dejemos de lado el déficit… pero estaría bueno que, aunque sea por internet, demostremos que Buen Gusto no ha muerto o que las reflexiones del tipo intelectual/artística/moral todavia tienen eco en las mentes de aquellas personas que aún les importa este tipo de menesteres.
2007 , Oct. . 17 . Publicado por Pablo a las 10:14 pm
Situémonos en el lugar.
Un baño público en Alemania.
Una joven mujer, de belleza y atributos notables, maquillandose como a punto de prepararse para una disposición galante.
Se peina, se maquilla… le sonríe al espejo.
Y el espejo, el cual es masculino, solo tiene reflejo para ella.
Estamos frente a una idea poética o el primer espejo con decisión de censura.
2007 , Oct. . 4 . Publicado por Pablo a las 11:31 pm
Se dice por ahí que solos los más fieles a sus creencias religiosas son los que más se acercan a la gracia divina. Una suerte de reservado V.I.P. para aquellos que se portaron mejor que otros.
Premio al mérito, le dicen.
De entre todos los creyentes católicos, tal vez el más cínico de ellos haya sido el terrateniente Zenón Santilán1.
Por lo general a Santilán no le agradaba hablar de religión. Sostenía que cada vez que se veía involucrado en esa situación no podía evitar sentir como alguno de sus oyentes lo miraba con el desprecio ateísta.
Un desprecio barato, según Santilán.
– Qué se puede esperar de esas personas que optan por la facilidad de no creer en nada – decía.
Se cuenta que uno de los pasatiempos más divertidos – y menos santos – que frecuentaba Zenón era el de escuchar el sermón de los domingos y levantar la mano, cual alumno en la escuela, para distraer al cura de turno con preguntas relacionadas con el partido próximo a jugarse ese mismo día.
Los dioses saben cómo defender a sus representantes en esta tierra. Y eso fue algo que Zenón supo de manera abrupta.
Según sus propias palabras:
Una noche, mientras intentaba volver a mi casa luego de una violenta ronda de tragos cuyos nombres son impronunciables por su calidad de ilegal en doce países distintos, me visitó un ángel.
Éste me dijo que en los próximos tres días el mismísimo Señor se me iba a presentar para entregarme en persona un importante mensaje.“El Señor te visitará en tres días para darte un mensaje” – me dijo el ángel pero dado mi estado lamentable por el alcohol, asumí que eso era una jugarreta sucia de mi subconsciente.
Esperé los tres días sobrio. No por voluntad propia, sino porque empezaba la semana y uno tiene que lucir en su mejor estado.
Para el final del tercer día ya me había olvidado de lo sucedido dos noches atrás.Mientras me preparaba para ir a la cama un frío aterrador corrió por mi espalda. Mis sentidos se nublaron y comenzaron a hacerme malas pasadas…
Un ruido chillón rompía el silencio de mi casa… Era molesto, daba miedo… era el timbre.Nunca me gustó ese timbre. Su sonido solía espantarme con facilidad.
Con el humor que puede esperarse, me acerqué a la puerta y noté por la mirilla que un hippie, de apariencia limpia, estaba mirándome con cara de estar esperando a que le abran.
Vestía con una toga blanca. No parecía muy alto.
“¿Quién es?” – pregunté
“Vamos Zenón. Usted sabe muy bien quién soy. Un empleado mío le informó sobre mi visita” – contestó el hippie.“Se… señ… Señor?” – vacilé – “No puedo creerlo. Resulta que ese ángel verdaderamente existió… por favor, pase… pase.”
No voy a mentir, no es como lo pintan… no posee ese halo luminoso sobre la cabeza, ni lo acompaña un aura brillante. A decir verdad, es bastante opaco.
“Antes que diga nada, déjeme confesarle que soy su más grande y devoto admirador. Tengo muchas de sus fotos, y asisto a su programa con gusto todos los domingos” – le dije. – “¿No me firma un autógrafo?”
Con la humildad que lo caracteriza, accedió a mi petición repetidas veces…
¿Quién lo hubiese pensado? Paradójicamente iba a ser la envidia2 de todos los compañeros de misa.No hablamos mucho más.
Una vez que terminó con los autógrafos me dió un mensaje aterrador. O al menos eso creo, estaba tan emocionado con la visita que apenas si lo escuché.Como buen creyente, asentí con la cabeza a todo lo que me decía. No quería quedar mal.
Se despidió amablemente y se marchó para siempre. Me preguntó por un colectivo, pero le insistí que se tomara un taxi.Siempre me lamenté por no haberle hecho la más grande de todas las preguntas… “¿Por qué hace visitas a gente que ya cree en Él?”
Creo que sería más conveniente que visite a alguien con crisis de fe… los que ya creemos, no necesitamos una prueba.Las certezas sobre la existencia de algo le quita la gracia a ser creyente.
2007 , Sep. . 21 . Publicado por Pablo a las 08:57 pm
Cuando el astro Sebastian Moon se refería en sus discursos al inicio primaveral, decía esto:
No me gusta la primavera. Amo todas las estaciones menos esa.
Todo lo que se relacione con ésta época del año me enferma o me irrita de alguna manera.
- Los pajarillos cantan más fuerte y más temprano…
- El polvo de la flora me hace estornudar…
- El día es más largo, y ese sol invasor se regocija en su miseria alumbrando por más horas…
- Y lo peor de todo, la psiquis colectiva está infectada de una amabilidad melancólica con sabor a hippismo setentoso que realmente me da naúseas.
Intenté – juro que intenté – apreciar ésta época de mil maneras distintas, pero no hay caso. Siempre termino enojandome por el mismo motivo.
21 de Septiembre no es solamente la fecha que confirma el final del invierno, sino que también es el día en que la adolescencia se justifica comportandose como adolescente.